Andrés Petrillo junto a los vecinos de San Martín

General San Martín

Mi compromiso

Quiero asumir un compromiso muy simple con cada vecino de San Martín.

No voy a prometer soluciones mágicas ni obras monumentales para dentro de muchos años. Mi primer compromiso será hacer bien aquello que un municipio debe hacer todos los días y que, lamentablemente, hace demasiado tiempo no se cumple como corresponde.

Mantener las calles, reparar los baches, pintar y conservar las sendas peatonales, limpiar los sumideros, cuidar las plazas y los espacios públicos, mantener en condiciones los hospitales y centros de salud, colaborar para que nuestras escuelas estén cuidadas y garantizar una ciudad limpia mediante una recolección de residuos eficiente no deberían ser promesas de campaña. Deberían ser la obligación cotidiana de cualquier gestión municipal.

Sin embargo, alcanza con recorrer San Martín para comprobar que muchas de estas tareas básicas se fueron abandonando con el paso de los años. El deterioro de nuestra ciudad no ocurrió de un día para otro, y por eso también sabemos que su recuperación tampoco será de un día para otro.

Reconstruir una ciudad que se fue deteriorando durante tantos años requiere planificación, trabajo y constancia. Mi compromiso es iniciar esa reconstrucción desde el primer día de gestión y no detenerme. Estoy convencido de que, al finalizar esos cuatro años, los vecinos van a vivir en un San Martín visiblemente mejor que el que recibimos: con más calles recuperadas, espacios públicos cuidados, hospitales y centros de salud en mejores condiciones, una ciudad más limpia, más ordenada y más segura. Y aunque todavía quede camino por recorrer, habremos dado un paso firme para devolverle a San Martín el lugar que merece.

Creo profundamente que una buena gestión no se mide por los anuncios, sino por los resultados que los vecinos pueden ver todos los días cuando salen de sus casas. Una calle cuidada, una plaza limpia, un hospital en condiciones, una ciudad ordenada y segura hablan mucho más que cualquier discurso.

Las ciudades no se reconstruyen con anuncios. Se reconstruyen con miles de pequeñas decisiones bien tomadas, todos los días. Ese será mi compromiso desde el primer hasta el último día de gestión.

Porque gobernar un municipio no consiste en hacer promesas extraordinarias. Consiste en hacer bien las cosas de todos los días, de manera constante, para que con el tiempo podamos volver a sentir el orgullo de vivir en la ciudad que nos merecemos.